Sufragio Femenino en España

sábado, octubre 28

TEXTOS HISTORICOS


" La Segunda República Señores Diputados: se está haciendo una constitución de tipo democrático, por un pueblo que tiene escrito como lema principal, en lo que llamo yo el arco del triunfo de su República, el respeto profundo a los principios democráticos. Yo no sé, ni puedo, ni quiero, ni debo, explanar que no es posible sentar el principio de que se han de conceder unos derechos si han de ser conformes con los que nosotros deseamos, y previendo la contingencia de que puediera no ser así, revocarlos del día de mañana. Eso no es democrático. Señores diputados...Yo no creo, no puedo creer, que la mujer sea un peligro para la República, porque yo he visto a la mujer reaccionar frente a la Dictadura y con la República. Lo que puediera ser un pelibro es que la mujer pensara que la Dictadura la quiso atraer y que la República la rechaza, porque, aunque lo que la Dictadura le concedió fue la igualdad en la nada, como me he complacido yo siempre en decir, lo cierto es que, dentro de su sistema absurdo e ilegal, llamaba a la mujer a unos pretendidos derechos..."
(Clara Campoamor, Diario de Sesiones de las Cortes, 30 de Septiembre de 1931)


"El voto femenino, al fin. El voto hoy en la mujer es absurdo, porque en la inmensa mayoría de los pueblos el elemento femenino, en su mayor parte, está en manos de los curas, que dirigen a la opinión femenina, se introducen en los hogares e imperan en todas partes. La mujer española, especialmente la campesina, no está capacitada para hacer uso del derecho del sufragio de una manera libre y sin consejos de nadie. Con lo que hoy ha acordado el Parlamento, La República ha sufrido un daño enorme y sus resultados se verán muy pronto."
( Diario "La Voz", de 1 de octubre de 1931)

" No somos enemigos de la concesión del voto a la mujer; estimamos que debe concedérsele ese derecho de ciudadanía, pero a su tiempo, pasado cinco años, diez, veinte, los que sean necesarios para la total transformación de la sociedad española, cuando nuestras mujeres se hallen redimidas de la esclavitud a que hoy están sometidas, cuadno libres de prejuicios, de escrúpulos, de supersticiones, de sugestiones, dejen de ser sumisas penitentes, temerosas de Dios y de sus representantes en la tierra, y vean independizada su conciencia."
(Diario "La Voz", de 2 de octubre de 1931)

Jeroma Muñoz Lopez
Centro Guadalinfo Albanchez de Mágina.